Queremos ayudar cada día en la alimentación de los más necesitados en nuestra isla, porque es penoso que alguien pase hambre o no tenga ningún alimento para dar a sus hijos, mientras que otros tiran la comida sobrante.

Conseguimos alimentos de las donaciones que hacen las personas en los supermercados, en los restaurantes y personalmente en nuestras dependencias.

Y nuestros voluntarios, que colaboran de forma desinteresada, son los encargados de la distribución justa y equitativa a las personas más necesitadas.
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